Hola. Os presento a la Yaiza de 2020 , la que está en la peluquería, sintiendo un agujero en el pecho. Hacía mucho tiempo que no tenía esta sensación y ha decidido que no el vacío no va a volver a su vida. Ya llenó una vez ese hueco y lo hará de nuevo. Es un año raro . Lo ha sido para todos. Aunque nos parezca mentira, se impuso el uso de mascarillas en todos los lugares públicos: escondieron las sonrisas del mundo. Es algo que pesa cuando a una la reconocen por su risa. Esta Yaiza del pasado ha decidido ser feliz -sí, otra vez-. Pero necesita reconciliarse con todas las anteriores y futuras, porque no puede vivir en la culpa. No sabe identificar bien sus carencias -todavía-, pero quizá no es esto lo importante, quizá sólo tiene que encontrar aquello que le alegra el corazón. Bailar, plantas, lecturas, paseos, amigos, orden, patinar, madrugar, ver amanecer, sonreír... Hay muchas cosas que la elevan, sin embargo, le cuesta mantener estas rutinas beneficiosas....