La que soy ahora
Acabo de encontrar un diario de 2011. Tenía 29 años y era muy infeliz. Ahora tengo 38 y estoy insatisfecha, pero no soy infeliz. Qué curioso. He sentido una compasión tremenda por ella, porque todo le abrumaba y no sabía que en unos meses iba a perder a su abuela, terminaría la Carrera, se colegiaría, comenzaría a trabajar, su novio la dejaría, adelgazaría, engordaría, volvería adelgazar, habría una pandemia y terminaría sonriendo detrás de una mascarilla. Y lo que sea que ella sentía que faltaba, sigue sin estar, porque no es nada externo, es algo que no hemos encontrado todavía: ahora tengo trabajo, soy independiente económicamente, vivo sola, hago y deshago a mis anchas. Pero ese agujero sigue ahí. Ya sabía yo que no era él. Sólo lo ha hecho visible de nuevo, porque lo había cubierto superficialmente. Nada de chapuzas. Rellenaremos.